Saqueo y quema de iglesias y conventos en la II República

En esta supuesta ‘Memoria Histórica’ de la izquierda liderada por el PSOE, no solo es que estén manipulando gran parte de nuestra historia, también están intentando ocultar el pasado obscuro de sus repúblicas.

Ya escribí anteriormente sobre las cárceles del horror que fueron las CHECAS, algo que en su momento negaron y ahora quieren ocultar a toda costa, pero no es la única brutalidad que quieren tapar.

En una parte de ese alterado texto que llaman ‘Memoria Histórica’, dicen que nunca existió el saqueo y la quema de Iglesias, que en todo caso eso habría sido un incidente aislado.

Otra mentira más entre tantas otras de esta izquierda española. Que por cierto, siempre se suele hablar de las iglesias que ardieron en Madrid, dando la sensación que fue la única ciudad que sufrió los ataques y nada más lejos de la realidad, también se incendiaron conventos e iglesias en Sevilla, Córdoba, Granada, Alicante, Murcia, Cádiz, y Málaga, siendo esta última en la que más recintos católicos ardieron en esos días superando a Madrid.

Primer gobierno republicano

Miguel Maura

El primer gobierno de la II República (14/04/1931) estuvo formado por 12 individuos, 8 masones, dos marxistas, y dos católicos. Este gobierno estaba presidido por Alcalá Zamora (católico), y el ministro de gobernación Miguel Maura (católico). A pesar de sus cargos pocas decisiones podían tomar, ya que estaban atenazados por los otros 10, especialmente por Manuel Azaña, ministro de la guerra.

Al constituirse dicho gobierno, a través del diario oficial hicieron la siguiente declaración: “El Gobierno provisional hace pública su decisión de respetar de manera plena la conciencia individual  mediante la libertad de creencias y cultos, sin que el Estado, en momento alguno, pueda pedir al ciudadano revelación de sus convicciones religiosas.”.

También durante las siguientes semanas fueron aprobando una serie de medidas con mucho significado, fueron las siguientes normas: “supresión de las órdenes militares”, “supresión de la obligación de asistir a actos religiosos en cárceles y cuarteles”, “prohibición de participación oficial en actos religiosos”, “final de las exenciones tributarias a la Iglesia, privación de sus derechos a la Confederación Nacional Católico-Agraria”, “prohibición a los militares de asistir a actos religiosos no siendo a título personal”, “suspensión de las fiestas patronales a los distintos Cuerpos y Armas del Ejército”.

Como se puede ver, y a pesar de que estas normas fueron aprobadas en el 31, nos siguen sonando aún ahora, ya que cada vez que hay un gobierno de izquierda intentan restaurarlas. Es lo que tiene su anticatolicismo, dando igual las creencias de los españoles.

Revueltas del 10, 11, y 12 de mayo de 1931

Primeras discusiones entre monárquicos y republicanos

En la mañana del 10/05/1931 en la calle de Alcalá de Madrid, tuvo lugar la inauguración del Círculo Monárquico Independiente fundado por Luca de Tena, director del ABC.

Con esto pretendía construir un partido monárquico que pudiera presentarse a las elecciones. Al parecer, pocas horas después un grupo de personas se congregó frente al edificio montando lío, pero poco hicieron ya que el recinto estaba custodiado por la policía, solo hubo algunas peleas entre dos personas que llegaban en un taxi a la reunión con los congregados a las puertas, también prendieron fuego a varios coches que estaban aparcados cerca.

Llegada de la Guardia Civil

Tras esto, la multitud se dispersó y un grupo de personas se dirigió a las oficinas del ABC con la intención de apedrearlas e incendiarlas, al llegar el grupo se montó tal trifulca que la guardia civil tuvo que intervenir efectuando algunos disparos matando a dos personas.

Acto seguido a estos sucesos, se organizó una manifestación frente a la Jefatura de policía, como habían saqueado algunas armerías dispararon contra una unidad montada de la guardia civil, quemaron un quiosco del Debate, periódico católico, y una librería católica.

Convento jesuitas de la calle Alcalá

Por la noche, el ministro de gobernación Maura, intentó movilizar a la guardia civil para poner orden, más cuando habían recibido informes de que grupos de jóvenes del Ateneo de Madrid se estaban preparando para quemar conventos, pero el resto de ministros encabezados por el Presidente Alcalá Zamora y Manuel Azaña se opusieron restando importancia a los sucesos, y diciendo que si algo más pasaba que solo sería justicia.

Al día siguiente durante una reunión de gobierno, recibieron la noticia que la Casa Profesa de los Jesuitas estaba en llamas.

Areneros, en Alberto Aguilera, el ICADE hoy en día

De nuevo Maura intentó movilizar a la guardia civil pero el resto de ministros se negaron. Se dice que el miembro más radical y peligroso, Manuel Azaña, llegó a decir, “ni todos los conventos de Madrid juntos, valen lo que una uña de un republicano”, y amenazando con dimitir si por esa estupidez salía herido un republicano.

Aún así, y a pesar de la renuencia del Gobierno, tras la ingente cantidad de recintos incendiados, la tarde del día 11 de mayo de 1931 el gobierno de la II República, declaró el estado de guerra.

Los recintos religiosos quemados por grupos de izquierda durante los días 11 y 12 de mayo de 1931

La quema se extendió por toda España

Casa Profesa de los Jesuitas.

Centro de Enseñanza de Artes y Oficios de la calle de Areneros.

Parroquia de Santa Teresa y San José de los Carmelitas Delcalzos de la Plaza de España.

Colegio de Nuestra Señora de las Maravillas de Cuatro Caminos.

Colegio de María Auxiliadora de las Salesianas.

Convento de las Mercedarias Calzadas De San Fernando. Según dicen, en este antes de prenderle fuego desenterraron las momias de las monjas para ser paseadas, y después quemarlas.

Colegio del Sagrado Corazón de Chamartín.

Colegio de las Bernardas de Vallecas.

Colegio de la Inmaculada y San Pedro.

Obviamente en esos incendios se perdieron decenas de miles de libros que había en sus bibliotecas, muchos de ellos irremplazables. Había libros de Lope de Vega, Quevedo, Saavedra, Calderón de la Barca, entre muchos otros. Sin contar la gran cantidad de obras de arte que quemaron o desaparecieron.

Plaza de España de Madrid

Recintos religiosos incendiados en Málaga.

Palacio Episcopal.

Iglesia de la Merced.

Santa Iglesia Catedral Basílica de la encarnación.

Iglesia de San Pablo.

Iglesia de San Felipe Neri.

Iglesia De los Santos Mártires.

Iglesia del Convento de Santo Domingo.

Iglesia de San Julián.

Iglesia del Puerto De la Torre.

Convento de San José.

Convento de San Agustín.

Convento de los Ángeles.

Iglesia de la Merced en Málaga

Convento de la Aurora María.

Convento de las Carmelitas Descalzas.

Convento de las Hermanas De la Cruz.

Convento de los Hermanos Maristas.

Convento de Barcenilla.

Capilla de San José.

Ermita de Zamarrilla.

A esta brutal actividad crematoria, hay que añadirle que hubo más de una veintena de recintos religiosos que fueron asaltados o saqueados. Creo que cualquier persona podrá imaginar la cantidad de pérdidas de todo tipo que hubo esos días. Como escribo al principio, también ardieron iglesias y conventos en Alicante, Sevilla, Cádiz, Córdoba, Murcia, y Granada, pero a mucha menor escala que Málaga y Madrid. Y todo esto gracias a la permisividad del gobierno republicano.

Esta parte de nuestra historia a los de la ‘Memoria Histórica’, parece ser que también se les ha olvidado nombrar, su sectarismo y manipulación llega hasta estos niveles.

La típica manipulación periodística de los hechos

“Arderéis como en el 36”

También habría que explicarle a los que tanto gritan, “¡arderéis como en el 36!”, que por mucho que rime no es del todo cierto. Es verdad que durante las épocas republicanas siempre se quemaron recintos católicos, pero generalmente eran incendios aislados.

Pero como escribo en este texto, fue en el 31 cuando tan solo en dos días ardieron más recintos católicos que en el resto de años de los gobiernos republicanos.

alas masas se les da una consigna que rime aunque no sea verdad, y la merma la gritará semidesnuda, con la máxima exaltación, y con el mayor tono amenazador que puedan.

Eso sí, su ineptitud no les dejará ver que lo que tanto les gusta gritar es mentirauna falacia. Esto es uno de los mejores ejemplos que hay, para demostrar hasta donde llega el adoctrinamiento y el lavado de cerebro que llevan a cabo los líderes de la izquierda, con sus juventudes. Aún así, hay que recordarles que por mucho que adoctrinen, por muchos lavados de cerebro que hagan, que por mucho que falseen, la historia no se puede cambiar.

Para infohispania.es

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